11 Consejos que te ayudarán a comer menos lácteos

    Decirle adiós a la leche de vaca te será mucho más sencillo.

    1. Prueba unas cuantas alternativas de leche sin lactosa hasta que encuentres una que se adapte a tus necesidades.

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    En la actualidad hay muchísimas leches sin lactosa en el mercado y todas son diferentes en sabor, el valor nutricional y la sustentabilidad.

    Si buscas un sustituto cremoso para la leche de vaca, la leche de avena puede ser tu mejor opción.

    Si buscas una leche para cocinar, mucha gente apuesta por la leche de coco en ciertas recetas. Y si quieres algo con muchas proteínas, puede que te guste la soya.

    2. Y haz lo mismo con los yogurts sin lactosa.

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    Al igual que las alternativas a la leche, los yogurts sin lactosa son todos diferentes.

    3. Familiarízate con la levadura nutricional.

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    Cierto, no suena muy sabroso, pero la levadura nutricional es un factor de cambio en la transición a una dieta libre de lácteos. Se utiliza normalmente como sustituto del queso parmesano.

    También es increíble espolvoreado sobre palomitas de maíz, así que si buscas un punto de partida delicioso, esto seguramente lo es.

    4. Llena tu casa de productos para untar sin lácteos si tus snacks favoritos son los panes.

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    El humus, el aguacate machacado y las cremas de nueces son deliciosas untadas en pan, galletitas saladas y bagels y sin nada de lácteos.

    5. Intenta hacer tu propio helado sin leche.

    healingandeating.com

    Pinterest (y muchas otros sitios en Internet) está lleno de recetas de helados muy sencillas y sin leche, la mayoría de las cuales incluyen plátanos, leche de coco o aguacate.

    6. Aprende a revisar las listas de ingredientes para ver si hay productos lácteos ocultos.

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    Si realmente quieres dejar de consumir productos lácteos por completo, tendrás que empezar a leer las etiquetas de los alimentos envasados. Ingredientes como suero de leche, caseína y el "ghee" (en algunos casos puede ser bueno para personas con intolerancias a la lactosa, pero no para veganos) contienen lácteos. Alimentos que no creerías que tienen lácteos como el atún enlatado, la carne enlatada y las salchichas también pueden contener lácteos, así que es importante que te familiarices con los ingredientes y que leas la letra pequeña. Puedes encontrar una lista completa de alimentos e ingredientes que las personas con alergias a la leche deben evitar aquí.

    7. Que no te de pena preguntarle a los meseros si hay lácteos en el menú.

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    Incluso si supones que una comida no tiene lácteos, puede ser conveniente decirle a tu mesero que eres intolerante o sobre tu dieta antes de ordenar. Por ejemplo, los restaurantes frecuentemente cocinan bistecs con mantequilla para añadir más sabor.

    8. Empieza a reducir el consumo de lácteos de un grupo alimenticio, si eso te parece mejor.

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    El desayuno puede ser un punto de partida muy fácil si encuentras una leche o un yogurt sin lactosa que te guste. Si la comida o la cena te resultan más prácticos, omite el queso de la ensalada de la comida o evita el parmesano sobre tu pasta en la noche.

    9. O también, puedes comenzar con un alimento a la vez.

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    Puedes empezar con queso, leche o mantequilla.

    Puede que necesites probar algunas alternativas diferentes a los productos lácteos hasta que encuentres una que te guste, pero una vez que lo hagas, puedes pasar al siguiente alimento de tu lista.

    10. Aunque sigas comiendo carne, busca recetas y comidas vegetarianas.

    pinchofyum.com

    La carne o el pescado siempre pueden añadirse a una receta en lugar de otra proteína o servirse como snack.

    11. Y recuerda por qué quieres comer menos lácteos a la hora de tomar la decisión.

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    Tal vez los lácteos causan problemas en tu sistema digestivo o tal vez estás tratando de comer más éticamente; sea cual sea la razón que tengas, mantenla en mente cuando te enfrentes a la decisión de comer o no el queso o tomar la leche.

    Y si te rindes, no te castigues por eso, ¿ok?

    Este post fue traducido del inglés.

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